SAUVIGNON BLANC
MACH
2024
Colección Vesunai · La Casa
500 botellas 75 cL
23,50 €
Disponible a partir de noviembre 2026
Tu Experiencia
Para quienes aún quieren descubrir
Mach está pensado para quienes buscan en un vino blanco algo más que frescura. Para quienes disfrutan explorando nuevos estilos, descubriendo matices y encontrando profundidad allí donde otros solo esperan ligereza.
Su personalidad nace del equilibrio entre tensión y volumen, entre una frescura precisa y una textura cremosa que amplía la experiencia en boca. La complejidad no se impone: aparece poco a poco, cambia en la copa y convierte cada sorbo en una nueva lectura del vino.
Un Sauvignon Blanc para paladares curiosos, para quienes valoran la elegancia, la textura y esa sensación de estar descubriendo una forma diferente de entender un vino blanco.
El Vino
Vino nacido en Sant Cugat de Sesgarrigues, en el Alt Penedès, donde el paisaje mediterráneo, la caliza y la influencia de los vientos definen una maduración lenta, precisa y serena. Aquí la variedad encuentra una expresión más contenida, más mineral, alejada del gesto evidente y cercana a la textura.
La añada se trabajó buscando equilibrio entre frescura, volumen y profundidad. La elaboración respeta el carácter del lugar, afinando el vino sin cubrirlo: una crianza medida, el trabajo con las lías y una mirada paciente permiten ordenar su energía, aportar amplitud en boca y sostener un final largo, limpio y vibrante.
NOTA DE CATA
Vista
Amarillo pálido con reflejos dorados, limpio y brillante, con ligera densidad en copa.
Nariz
Aparecen capas: fruta blanca madura, piel de cítrico y notas herbales finas. La maceración aporta un matiz ligeramente especiado y una sensación de mayor profundidad. El paso por madera se percibe sutil, con recuerdos de pan tostado y frutos secos muy integrados.
Boca
Entrada precisa, con una acidez que sostiene todo el recorrido. Hay volumen, pero contenido, trabajado desde las lías. La textura envuelve sin perder tensión. Final largo, limpio, con una persistencia salina y ligeramente amarga que invita a seguir.

MIRADA
Persona
Una mirada que entiende el vino como un ejercicio de medida.
No se busca amplificar la variedad, sino escuchar el lugar y trabajar desde la contención. Aquí el vino nace desde la precisión, la textura y la calma mediterránea, lejos del gesto evidente y más cerca de lo esencial.
Un vino que no necesita imponerse para dejar huella. Permanece por su equilibrio, por su profundidad discreta y por esa forma serena de decir las cosas.
TERROIR
Lugar
Una parcela mediterránea en Sant Cugat de Sesgarrigues, entre luz, caliza y calma. Un paisaje donde el Sauvignon Blanc encuentra una expresión más serena, menos evidente y más profunda.
La ventilación natural, el suelo calcáreo y una maduración pausada ayudan a conservar frescura sin llevar el vino hacia la exuberancia. Aquí la variedad se afina: gana precisión, textura y una sensación de equilibrio que sostiene todo el recorrido.
Un origen discreto, pero decisivo. De esos lugares que no necesitan imponerse para dejar carácter.
Clima
Mediterráneo, luminoso y ventilado, con una maduración pausada que ayuda a conservar frescura y definición. El clima aporta limpieza al fruto, evita el exceso y permite una expresión más serena del Sauvignon Blanc.
Suelo
Predominio calcáreo, con buena capacidad de drenaje y una fertilidad contenida. Un suelo que limita el vigor, ordena la maduración y favorece una sensación de tensión, textura y profundidad.
Topografía
Parcela de equilibrio natural, marcada por la exposición, la ventilación y la relación directa con el paisaje. La disposición del viñedo permite una maduración regular, sin empujar la variedad hacia la exuberancia.
Variedad
Sauvignon Blanc interpretado desde un registro menos exuberante y más estructural, donde la frescura no es solo aroma, sino forma.
Entorno natural
Luz mediterránea, piedra caliza, vegetación seca y aire en movimiento. Un entorno sobrio y preciso, que deja en el vino una sensación de frescor, calma y austeridad elegante.
OFICIO
Método
La elaboración parte de una idea de ensamblaje entre dos lecturas de la variedad.
Una parte trabaja con maceración con pieles, aportando relieve, materia y una ligera dimensión fenólica. Otra parte se cría con lías, buscando volumen, cohesión y una textura más envolvente.
La crianza durante 10 meses en barrica de roble francés no pretende marcar el vino, sino ordenar su energía, sostener la estructura y acompañar el alargamiento de boca.
El resultado no busca el Sauvignon Blanc más aromático, sino uno más completo: fresco, sí, pero también táctil, serio y persistente.
